No es ningún secreto que el azúcar se ha convertido en un tema cada vez más preocupante en el ámbito de la salud, sobre todo cuando se trata de los niños. Con millones de productos vendidos para el consumo infantil que contienen altos niveles de azúcar y cifras cada vez más alarmantes sobre el crecimiento de la obesidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado directrices sobre el consumo de azúcar en los lactantes con el fin de proporcionar a los padres la información que necesitan para garantizar que sus hijos consumen la cantidad correcta de azúcar. En este artículo repasaremos las principales recomendaciones y consejos que la OMS ha publicado recientemente sobre el consumo de azúcar en los lactantes.
¿Por qué es un problema el consumo de azúcar en los niños?
El azúcar es especialmente preocupante para los niños cuando se trata de su salud, ya que un consumo excesivo de azúcar puede provocar una serie de problemas de salud, como obesidad, caries dental, pérdida de apetito en los niños pequeños e hiperactividad. Como el sistema digestivo de los niños pequeños puede no estar lo suficientemente maduro como para gestionar altos niveles de azúcar, también puede repercutir en el peso del niño y animarle a comer de forma robótica en lugar de responder a sus niveles de hambre, lo que no es beneficioso para su salud. El consumo de bebidas azucaradas en particular se ha asociado a un mayor riesgo de obesidad en los niños y a una mala calidad general de las dietas en los lactantes.
Directrices de la OMS sobre lactantes y azúcar
La OMS lleva tiempo recomendando límites de consumo de azúcar en los lactantes para proteger su salud y prevenir problemas de salud. Las directrices recientes al respecto son una ampliación de un borrador anterior; ahora recomiendan que no se añada azúcar a las dietas de los lactantes menores de dos años. Esto significa que los padres deben evitar los alimentos y bebidas que contengan azúcares añadidos cuando alimenten a su bebé, y optar en su lugar por alternativas saludables. La OMS aconseja a los padres que den prioridad a las comidas ricas en frutas, verduras y cereales integrales saludables para garantizar que los niños reciban todas las vitaminas y minerales necesarios. Además, se aconseja a los padres que eviten los tentempiés azucarados entre comidas, así como las bebidas azucaradas.
Consejos y advertencias relevantes de la OMS
La OMS también ofrece algunos consejos relevantes sobre el consumo de azúcar en los lactantes. En primer lugar, la organización recomienda que los niños de entre uno y dos años tomen un máximo de 1 ó 2 pequeñas raciones de azúcar al día, como zumo de fruta 100% sin azúcar en pequeñas cantidades, cuando se consuman al mismo tiempo alimentos sanos y nutritivos. La organización también recomienda que los padres eviten servir cosas como galletas, pasteles, caramelos y bebidas lácteas endulzadas como fuente de azúcar. Por último, la OMS desaconseja el consumo de tentempiés no saludables, y sugiere optar por frutas, verduras y otros tentempiés sanos.
Responsabilidad de la madre en la salud de su hijo
Las directrices de la OMS subrayan la importancia de la responsabilidad de la madre o el tutor para garantizar que los niños consumen la cantidad correcta de azúcar. De acuerdo con las directrices, es importante que las madres y los tutores revisen periódicamente los tipos de alimentos y bebidas que dan a sus hijos, prestando mucha atención a los ingredientes y a las cantidades de azúcar utilizadas. También es esencial que las madres y los tutores intenten incorporar a las comidas de los niños la mayor cantidad posible de alimentos frescos y no procesados.
Conclusión
Las directrices de la OMS sobre el consumo de azúcar en los lactantes han puesto de relieve la creciente preocupación por el consumo excesivo de azúcar en los niños. Esto no sólo se relaciona con el hecho de que el consumo excesivo de azúcar cree problemas de salud a los niños, sino también con hábitos alimentarios y estilos de vida potencialmente perjudiciales. La organización recomienda que todos los padres y tutores presten mucha atención a los tipos de alimentos y bebidas que se sirven a los niños, y que opten por opciones saludables y no procesadas. Además de esto, los padres también deben tratar de controlar y limitar la cantidad de azúcar que consumen los niños para asegurarse de que mantienen un peso saludable y que sus dietas son saludables en general.
A la luz de las directrices de la OMS sobre el consumo de azúcar en los niños, adoptar un enfoque activo y responsable de la dieta y la salud de los niños puede ser muy importante.