¿Buscas alternativas saludables a tus bebidas favoritas? No busques más. Aquí tienes tres bebidas beneficiosas para la salud que te mantendrán con energía y listo para afrontar el día!
Kombucha
La kombucha es una bebida de té fermentado que se ha utilizado en la medicina tradicional durante siglos. Se elabora añadiendo azúcar, té y un «cultivo madre» fermentado de levaduras y bacterias en un tarro u otro recipiente. El cultivo madre descompone los azúcares del té, creando una bebida ácida y ligeramente agria que es a la vez refrescante y buena para la salud.
La kombucha contiene una variedad de compuestos beneficiosos, como antioxidantes, aminoácidos, probióticos y ácidos orgánicos. Estos compuestos pueden ayudar a mejorar la digestión, reforzar el sistema inmunitario y reducir la inflamación del organismo. Los estudios también han demostrado que la kombucha puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas, como las cardiopatías y el cáncer.
Para hacer tu propia kombucha en casa, simplemente añade una o dos bolsitas de té o unas cucharadas de té en hojas a un tarro grande y cúbrelo con agua azucarada a temperatura ambiente. Añade el cultivo madre, cubre el tarro con un paño y déjalo reposar de una a tres semanas. Una vez que la kombucha haya alcanzado el nivel de acidez que desees, ¡puedes colar el cultivo y disfrutar de tu brebaje casero!
Té verde
El té verde es una bebida increíblemente popular, conocida por sus numerosos beneficios para la salud. Se elabora a partir de la planta Camellia sinensis y está repleto de potentes antioxidantes, como el epigalocatequin-3-galato (EGCG). Estos antioxidantes pueden ayudar a reducir la inflamación, bajar los niveles de colesterol, mejorar la regulación del azúcar en sangre e incluso combatir los radicales libres causantes del cáncer.
El té verde también contiene una cafeína natural llamada teanina, que puede ayudar a mejorar el estado de alerta y la concentración sin provocar el «nerviosismo» que suele asociarse a otras formas de cafeína. Además, los estudios han demostrado que el té verde puede ayudar a favorecer la pérdida de peso aumentando la capacidad del organismo para quemar grasa y estimular el metabolismo.
Para preparar una taza de té verde deliciosa y sana, simplemente pon en infusión de una a dos cucharaditas de hojas de té verde en agua caliente durante tres a cinco minutos. Para hacerla aún más sabrosa, ¡prueba a añadir una rodaja de limón o unas hojas de menta fresca!
Leche de frutos secos casera
La leche de frutos secos comprada en la tienda puede ser cara y estar llena de ingredientes artificiales, así que ¿por qué no hacerla tú mismo en casa? La leche de frutos secos es una gran alternativa a la leche tradicional y puede elaborarse con una gran variedad de frutos secos y semillas, como almendras, anacardos, avellanas y semillas de cáñamo.
La leche de frutos secos es rica en vitaminas y minerales, como la vitamina E, el magnesio y el potasio, y no contiene lactosa, por lo que es más fácil de digerir que la leche tradicional. Los estudios también han demostrado que la leche de frutos secos puede mejorar la salud cardiaca, reducir el riesgo de diabetes e incluso ayudar a prevenir determinados tipos de cáncer.
Para hacer tu propia leche de frutos secos, simplemente pon en remojo una taza de frutos secos o semillas en agua durante 12 horas y, a continuación, bátelos con tres o cuatro tazas de agua fresca hasta obtener una mezcla homogénea. Cuela la mezcla por un colador de malla fina o una estameña para eliminar la pulpa, ¡y disfruta! También puedes añadir un chorrito de extracto de vainilla y una pizca de sal para darle más sabor.
Conclusión
A la hora de encontrar bebidas saludables, hay un montón de opciones deliciosas para elegir. La kombucha, el té verde y la leche de frutos secos casera son opciones estupendas que pueden ayudarte a mejorar tu bienestar y mantenerte en plena forma. ¿A qué esperas para probarlas? Tu cuerpo te lo agradecerá.