Café, té, refrescos, agua… probablemente hayas oído mucho debatir sobre cuál es en realidad la bebida más sana del mundo. Pero, ¿has oído hablar de la kombucha? La kombucha es una bebida de té fermentado, hecha a partir de té verde o negro, y está ampliamente considerada como una de las bebidas más saludables del mundo. La kombucha no sólo está cargada de nutrientes, sino que también ofrece una serie de beneficios para la salud. En este artículo exploraremos qué es la kombucha, sus posibles beneficios para la salud y cómo prepararla tú mismo.
¿Qué es la kombucha?
La kombucha es una bebida tradicional que se remonta a miles de años. Es un tipo de té fermentado, elaborado mediante la infusión de té verde o negro con azúcar y un «SCOBY» (Cultivo Simbiótico de Bacterias y Levaduras). En el proceso de fermentación, los azúcares del té se convierten en bacterias, enzimas y ácidos orgánicos saludables. Estos compuestos proporcionan a la kombucha su sabor único y sus numerosas propiedades beneficiosas para la salud.
Beneficios de la kombucha para la salud
La kombucha es muy nutritiva y se cree que es una de las bebidas más saludables del planeta. Contiene una serie de vitaminas, minerales, enzimas, aminoácidos y antioxidantes, y también está repleta de probióticos. Se trata de microorganismos vivos que se cree que proporcionan un sinfín de beneficios para la salud intestinal, como la mejora de la digestión, una mejor función inmunitaria e incluso la reducción de las inflamaciones.
Además, los estudios han demostrado que la kombucha puede mejorar los niveles de azúcar en sangre, reducir el colesterol, disminuir el riesgo de cardiopatías e incluso favorecer la pérdida de peso. Se ha demostrado que los antioxidantes de la kombucha, como el galato de epigalocatequina (EGCG) y la quercetina, ayudan a proteger al organismo de los efectos nocivos de los radicales libres, que pueden provocar enfermedades crónicas y envejecimiento prematuro.
Cómo hacer kombucha
La kombucha puede hacerse en casa, si no te importa esperar un poco. Puede tardarse entre 7 y 14 días en hacer un lote de kombucha, dependiendo del nivel de acidez deseado y de la temperatura de la habitación en la que se conserve. Así se hace la kombucha:
Ingredientes:
• 3-4 bolsitas de té o 1-2 cucharadas de té negro o verde en polvo, 2 cucharaditas de té verde. 1-2 cucharadas de té negro o verde en polvo
• 1 taza de azúcar granulado
• 4-8 tazas de agua filtrada
• 1 SCOBY (Cultivo Simbiótico de Bacterias y Levaduras)
• 1-2 tazas de té inicial (comprado en la tienda)
Instrucciones:
1. Hierve el agua y deja que se enfríe hasta unos 105-120°F.
2. Prepara el té siguiendo las instrucciones del paquete. Una vez preparado, retira las bolsitas de té o cuela las hojas de té.
3. Añade el azúcar granulado y remueve hasta que se disuelva.
4. Deja que el té se enfríe a temperatura ambiente, y luego viértelo en un recipiente de cristal con una tapa que cierre bien.
5. Añade el SCOBY y el té iniciador al recipiente de cristal, luego cúbrelo con un paño o papel de cocina y sujétalo con una goma elástica.
6. Conserva la kombucha en un lugar oscuro y cálido durante 7-14 días. Si hace más frío, puede tardar más en fermentar.
7. Al cabo de 7-14 días, prueba la kombucha. Una vez que haya alcanzado el nivel de acidez deseado, cuela el SCOBY y transfiere la kombucha a una botella o tarro.
8. Almacena la kombucha terminada en el frigorífico y ¡disfrútala!
Conclusión
La kombucha es una bebida de té fermentado deliciosa y nutritiva. Está cargada de vitaminas, minerales, enzimas, aminoácidos y probióticos, y ofrece una serie de beneficios para la salud. Es fácil de preparar en casa y puede disfrutarla toda la familia. Así pues, si buscas una bebida sana que además sea sabrosa y nutritiva, la kombucha puede ser la respuesta.